Roti de pollo al horno con patatas

lunes, marzo 10, 2014

¡¡Buenas tardes!!

Si, no se me ha olvidado que os debo recetas dulces pero es que últimamente estoy haciendo algunas recetas nuevas que nos están gustando, así que (por si acaso y por si salen bien) las fotografío paso a paso para compartirlas con vosotras en el blog. Además de que, en este REGRESO DEL PUCHERO DE LA ABUELA PURI me habíais pedido una receta salada así que... ¡¡allá va!!


Hace unos días recibimos un pedido de patatas de nuestros amigos de PATATAS CALIDAD y no pude resistirme a hacer esta receta aprovechando que teníamos invitados en casa y la verdad es que quedó  D E L I C I O S A (tengo 3 testigos que pueden confirmarlo y uno que se lo comió de buen grado pero aún no sabe hablar como para decir que le gustó :-P).

Bueno, sin irme mucho por las ramas os diré que es una receta súper fácil, rápida y, no tan económica como otras que he hecho últimamente pero, nada cara tampoco. Simplemente una comida de domingo o para un día especial, o para sorprender a unos invitados en casa con algo rápido y que os permita atenderlos como se merecen mientras el plato se cocina al horno poco a poco.

¿Queréis saber más?


**ROTI DE POLLO AL HORNO CON PATATAS**




INGREDIENTES PARA 3-4 PERSONAS

* 3 Rotis de pollo

* 2 Tomates 
* 3 -4 dientes de ajo
* 1 cebolla
* 3-4 patatas Kennebec
* Orejones o ciruelas
* 1/2 vaso de vino Pedro Ximénez
* Orégano, tomillo, etc...



ELABORACIÓN:

Para hacer esta receta tan fácil y sencilla lo primero que tendremos que hacer, antes de nada, será precalentar el horno a 200 grados.

¿Lo tenéis? Pues bien, vamos a ponernos manos a la obra...

Lo primero que haremos será preparar las patatas. Para ello, las pelaremos (siempre os lo digo pero si no tenéis pelador de patatas sería conveniente que os hicierais con uno), las lavaremos y las cortaremos a rodajas (tipo panaderas) no demasiado gruesas.
Para esta receta, hemos usado las patatas Kennebec, de un tono blanco al pelarlas, ya que es más cremosa que otros tipos de patata.



Una vez tengamos las patatas, procederemos a preparar la bandeja del horno. Lo primero que haremos (con la bandeja muy limpia) será regarla con un buen chorro de aceite de oliva, y lo esparciremos bien por todo el fondo de la bandeja.


Ahora, iremos disponiendo las rodajas de patata cubriendo poco a poco todo el fondo de la bandeja.




Reservamos la bandeja (fuera del horno por supuesto) y seguimos con los preparativos.

Lo siguiente serán los tomates, que tendremos bien lavados y los que cortaremos a rodajas. Yo los he cortado en forma de "medias lunas" pero si lo preferís podéis hacer rodajas enteras o cortarlos como a tacos grandes... lo dejo a vuestra elección.




Lo siguiente será preparar los dientes de ajo. No hace falta pelarlos, solamente con machacarlos un poco con la hoja del cuchillo es más que suficiente, ya que solamente queremos que nos dé un poco de aroma y sabor.



¿Lo tenéis todo listo? Pues el siguiente paso será empezar a "decorar" nuestra bandeja... así que distribuimos los tomates, los dientes de ajo y los rotis de pollo por encima de la cama de patatas que ya teníamos en la bandeja.



Ahora viene la parte triste... o por lo menos la que a muchos nos hace llorar... que sería cortar en rodajas finas la cebolla y disponerla por encima de todos los ingredientes de la bandeja. 



Ya debería estar el horno caliente así que solo nos quedará darle el toque final y para dentro.
Ahora es el momento de aromatizarlo todo, ¿Como? Pues podemos usar un sinfín de hierbas aromáticas. En este caso yo he optado por un poco de orégano y tomillo, además de una pizca de sal y pimienta, ya que estas hierbas quedan muy bien para asados y carnes al horno.
Por último, rociaremos todo con la mitad del vino Pedro Ximénez o cualquier otro vino dulce que tengamos por casa (podemos usar Oporto o incluso si no tenéis podéis usar brandy o coñac) y reservaremos el resto.



Ahora llega el MOMENTAZO de meter la bandeja en el horno. La dejaremos durante 25 minutos a 200 grados con la opción de ventilador si la tenéis (sino con calor arriba y abajo).



Una vez pasado este tiempo debemos darles la vuelta a los rotis de pollo. ¡¡Cuidado que quema!!



También será el momento de repartir los orejones o otras frutas secas que hayamos elegido y de regarlo todo con el resto del vino que teníamos reservado.


En este segundo golpe de horno lo dejaremos unos 15 minutos aproximadamente, a la misma temperatura. 



Pasado este tiempo ya lo tendremos listo. Ahora solo nos quedará emplatar y listo para servir.



Para presentar el roti en el plato, he preferido hacerlo a rodajas y repartirlos en los platos, pero como siempre digo esta es mi idea de emplatado, cada uno podéis tener la vuestra y simplemente con quitar los hilos ya es más que suficiente (en el caso que pongáis un roti por comensal).
Ahí ya decidís vosotros.





La verdad es que el roti queda muy jugoso y no queda para nada seco. 


Además las patatas quedan súper cremosas y deliciosas, ya que adoptan todos los sabores de las espécias, del vino y los jugos de la carne quedando muy sabrosas.



Si no conocíais este tipo de patatas os recomiendo que visitéis a nuestros amigos de patatas calidad que nos presentan un sinfín de variedades aptas para muchos tipos de cocción y que os las harán llegar a casa por un precio realmente bueno.
Espero de corazón que os haya gustado la receta, que la hagáis porque habéis visto que es realmente sencilla y porque está deliciosa.

Ya me contaréis que os ha parecido.

¡¡¡Bon appetit!!!

Un besote.










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2 comentarios

  1. Tiene muy buena pinta. Mañana sin falta lo hago.

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  2. Me ha salido muy rico. Pero he modificado algo. Como tengo horno a gas, he usado una cazuela de barro tapada i en los ultimus dies minutos destapada para dorarse un poco. El tiempo en total como una hora, aproximadamente. Sin precalentamiento previo. Gracias por compartir la receta. Un saludo

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